El capítulo 6 comienza con la historia del diluvio que Dios envió para limpiar la tierra de los pecados de la humanidad y destruir a los malvados que estaban corrompiendo la tierra.
Después del diluvio, leemos en el capítulo 7 que Dios mostró misericordia al profeta Noé y a todas las demás criaturas al decirle al profeta Noé que tomara un macho y una hembra de cada especie de animal para que pudieran multiplicarse después del diluvio.
En el capítulo 8, leemos que, después del diluvio, el profeta Noé vio la misericordia, la grandeza y la compasión de Dios hacia los seres humanos y los demás seres vivos. El profeta Noé trajo un sacrificio y lo presentó a Dios como ofrenda de acción de gracias.
En el capítulo 9, aprendemos acerca del pacto que se hizo entre Dios y el profeta Noé después del diluvio.
En los capítulos 10 y 11, leemos cómo las naciones, tribus y pueblos llegaron a existir en la tierra y cómo se desarrollaron los idiomas.
En resumen, estos capítulos del 6 al 11 nos muestran la misericordia de Dios hacia todos los hombres y todas las criaturas. Aprendemos que Dios ciertamente se enojará con nosotros si pecamos, pero también es un Dios amoroso y misericordioso que perdona los pecados. También aprendemos en estos capítulos acerca de la obediencia del profeta Noé a Dios, su gratitud por lo que Dios ha hecho y su ofrenda de un sacrificio en agradecimiento. Dios es un Dios amoroso y misericordioso con todas las personas y todas las criaturas, pero al mismo tiempo, es un Dios justo que castiga a los malvados por sus pecados.